viernes 29 de enero de 2010

Capitulo 10: Cuando los jubiletas se van de tribunales

Hoy la noticia del día en gabacholandia es la resaca del proceso "Clearstream". En los telediarios, los períodicos no se habla de otra cosa, todo el día de raca raca. Que si Villepin por aqui, el informático por allá. Así resumiendo un poco los hechos, nuestro amigo Dominique de Villepin, peso de los muy pesados de la derecha francesa, estaba acusado de haber sido complice de falsificación de unos listados de cuentas del banco luxemburgués "Clearstream", que era una tapadera para blanquear dinero. En los susodichos listados, entre otros, aparecía el nombre del señor presidente de la república, osea Sarkozy. Ún informático se encargó de falsificarlos, y de mandarlos a un juez anticorrupción que rápidamente se olió la chamusquina. Y cómo el amigo Dominique o "Dodo", para los amigos, era por aquella época Ministro de Exteriores, se le acusaba de conocer los hechos y no haberlos denunciado. ¿Por qué? Pues porque en esa lista aparecía el nombre de Sarko, su mejor enemigo. De no haberse descubierto la falsedad de esas listas, la carrera política de Sarko se hubiese hundido, y obviamente no estaría donde está. Asi que según la acusación, Villepin salía ganando con su silencio. Ayer, el Tribunal Correccional de Paris, absolvió al ex-primer ministro de todos los cargos. Un veredicto que lo colocó de nuevo en la palestra pública y consumó la ruptura definitiva de la derecha, que ahora se divide entre "Sarkozystas" y "Villepenistas". Vamos, que los socialistas ya pueden dar gracias, porque la prensa por una temporadita se va a olvidar de sus peleas. Y lo más importante, que al monarca y omnipresente Sarko le ha salido un competidor muy duro, y en su propia casita. Porqué Villepin, aunque diga lo contrario, se presenta en 2012, que os lo digo yo.
Pero bueno una vez hecho el resumen de la actualidad (circuntancis obligan) que me ha dado inspiración para este post, vamos a lo que os quería contar.
Hace ya algunos días, pues me aburría porque no tenía curro (sí, a veces pasa), asi que aproveché la ocasión, pues para explorar otros mundos. Concretamente, el de la justicia. Así que un viernes, decidí aceptar la invitación de mi compi Bénédicte que hace la crónica de tribunales en el períodico, y la acompañé a un juicio. Oye, una cosa entretenidisima, si, si. Bueno tras, la política otra de mis grandes pasiones junto con los deportes, es el derecho, por eso me pareció interesante. Entramos en el Palais de Justice (que es super moderno, y super enorme) y vimos el orden día. Un 3X1 como en el hiper, traducción, que había tres juicios de esos que en España llamamos rápidos. El primero, un señor Campeón de la mala conducción, y para más INRI reincidente. El amigo se había saltado no se cuántos semáforos en rojo y algún control policial. Vamos todo un ejemplo a seguir. El segundo, un señor que había amenazado a su ex-pareja con matarla, y el tercero un chico que se había ido a robar nada más y nada menos que a casa del vecino, y claro pues lo pillaron con las manos en la masa.
Entramos en la sala, muy espaciosa y luminosa. Vamos, que ya nada más cruzar la puerta, uno se daba cuenta de que lo que se hacía en ese lugar era muy serio. Nos sentamos, en los bancos de atras de los abogados, a la derecha el poli de turno, y la izquierda el banquillo de los acusados que en francés se dice le bancs des prevenus, elevado a unos metros del suelo y protegido con media mámpara, para permitir que por el otro lado el acusado saque la cabecita y se dirija al Tribunal. Unos minutos depués hicieron su solemne entrada el señor presidente del tribunal , acompañado de los vocales y la físcal (que aquí se le llama Procureur de la Republique). Cuando todos estos señores y señoras hacen su aparición en escena, pues toca levantarse. Y como alguno del público se le olvide, el señor presidente le llama al orden, y hasta que no se levante, pues no se empieza la sesión. Vamos con en misa, que hay que levantarse cuando entra el cura.
El señor presidente empezó a hablar, y vamos que el maravilloso micro que tenía al lado, pues de adorno, porque una servidora no se enteraba de nada. En este tiempo que llevo en gabacholandia, más o menos me he habituado a lo bajito que hablan los franceses, que a veces no les oye ni el cuello de su camisa, pero es que a este hombre es que no se le oía. Comenzada, la sesión, una de las cosas que más me impresionó, es que aquí todo el mundo respeta el turno de palabra del otro. Vamos, que aquí lo del "Protesto, señoría", no existe. Ya os hable en mi primer post, de la exquisita educación de los franceses, asi que la justicia no podía ser una excepción.
En un momento de la audiencia, mi cuello se giró para echar un vistazo al público. En los bancos, teníamos a un grupo de niños del colegio, cuya excursión del día era precisamente esa asistir a un juicio. Todos ellos, con una cara de estar asombrosamente interesados en lo que ocurría y cuadernito en mano para apuntarlo todo lo que reflejarán en su rapport (memoria) de la visita. Una cosa increíble. No me imagino a los niños españoles asisitiendo a este tipo de actos, seguro que la liarían, con lo bien educados que estamos, servidora incluída. Pero aquí es muy habitual que los gamins, hagan visitas de este tipo, para ir familiarizandolos con la vida civil y el funcionamiento de las instituciones. Y dentro de esta formación, también se tienen que venir, en el curso equivalente a 4º ESO a hacer "unas prácticas" en una empresa durante tres días. En mi curro, todas las semanas tenemos a algún minibecario, y muchas veces me los tengo que llevar de paseo para enseñarles la maravillosa vida del periodista. Vamos, como si fuera su profe. Es muy diver, y para ellos muy instructivo porque asi pues van aprendiendo como es la vida laboral.
Pero sin duda, lo más impactante fue ver en esa sala a personas pues que ya habían cumplido con su vida laboral. Si, si ¡jubiletas! Unos, dos, tres y hasta quince jubiletas en la sala. Bénédicte me contó que muchos de ellos son habituales, que siempre vienen. Y yo pensé ¿es qué aquí no hay obras? Pues haberlas, hailas, pero a los retirados franceses ver las evoluciones de una obra les interesa menos que seguir de cerca la acción de la justicia. Porqué es más productivo lo segundo que lo primero, ya que puedes salir con la carrera de derecho sin haber pisado en tu vida una universidad, todo un chollo.

jueves 28 de enero de 2010

Capitulo 9: A golpe de chequera




Creo que en alguna ocasión os he hablado del enorme gusto que tienen los franceses por los papeles. Pidas los que pidas, especialmente ayudas gubernamentales, siempre te van a exigir un montón de documentos. Por ejemplo, quieres pedir una ayuda para el alquiler, pues la CAF (Caisse d'allocations familiales), que es el organismo que se encarga del tema, te los sigue pidiendo incluso después de haberte concedido la ayuda en cuestión. Pero no nos distraigamos. A lo que vamos. Una de las cosas que más sorprendió (y me sigue sorprendiendo) es que a los franceses les encanta tirar de chequera. Si, si. ¡Y yo que pensaba que eso sólo lo utilizaban los ricos¡ ¡Ay, qué equivocada estaba!




Cuando fui al banco a abrir una cuenta, mi consejera personal (si, si aqui en el banco tienes tu propio asesor, es decir que esto no funciona como las cajas en España que tú vas, pillas el numerito y vas a la mesa que te toque, aqui si necesitas algo pides rendez-vous con tu consejero particular) me preguntó si quería una chequera. Al principio no entendí muy bien porqué me lo preguntaba. Eran las tres de la tarde, recien despertadita de mi siesta, y asegurandome de que no me faltaba ninguno de los papeles requeridos para abrir una cuenta, es decir fotocopia del DNI y justificante de domicilio (la nomina y la justificante de mis última cuentas pues no los pude presentar) pues estaba yo como para procesar información. Le dije que no, que no la utilizaba. Cuando sali de la sucursal, pensé ¿A qué viene lo de la chequera? Más tarde lo comprendí.




En una tarde de sábado, en la que me fui a hacer mi primera compra en el Super Geant, Super descuento, que viene a ser como el Lydl francés, mi pregunta encontró su respuesta. Cola de la caja, una señora de unos 50 años, a ojo de buen cubero, se disponía a pagar su compra. La cajera le hizo la pregunta de rigor. "En efectivo, Carte bleu (que es como se le llama a la tarjeta de crédito) o con cheque. "Con cheque", respondió la clienta. Al escuchar la palabra, mis ojos, hasta ese momento distraídos en el analisis de mi compra, se volvieron hacia la caja. Y ahí estaba la señora, con la chequera en mano disponiendose a estampar su autografo en el cheque al portador de un valor de 55 euros (el importe de la compra). En Francia, la gran mayoría de los establecimientos aceptan cheques a partir de los 10 euros. Y mucha gente, no duda en tirar de ellos cuando tiene que pagar cantidades superiores. Incluso que sobrepasen uno o dos euros. Y digo yo, ¿no es más práctico pagar con la tarjetita, que acabas antes? Pues a veces no.




Otra de esas tardes-noches, en las que mi vagancia llega hasta su máximo limite y me impide hacer la cena, me fui a la pizzeria del barrio, regentada por un trio de mecs (= tios) muy simpáticos. La clienta que estaba delante de mi sacó su chequera para pagar la cantidad de 13 euros. Mi asombro fue mucho mayor que con la señora del supermercado, porque bueno pagar 55 euros con cheque, pues bueno, pase. Pero ¿13 euros? Si es más fácil llevar un billete de diez y las moneditas que cargar con la chequera. Porque lo de la tarjeta, descartado. En la pizzeria no se puede pagar con tarjeta. Pero no, la señora pagó con su chequera.




Visto lo visto, pues decidí volver al banco y encargar una chequera. Por eso, y porque para sacarme la tarjeta del transporte público, pues me pedían un cheque de 6 euros. Pero al final, pues no fui, porque me enteré de qué para sacar la tarjeta podías ir al truc (palabra comodín utilizada por los franceses para designar cualquier cosa) de la empresa de transportes y pagar directamente con la carte bleu. Una, que es lenta de reflejos, como Acebes. Asi que mi chequera ahí sigue esperándome en el banco, aunque dudo que vaya a recogerla. Cuando uno llega a un país nuevo intenta adptarse a sus costumbres, en este caso hablar bajito, comer a las 12 y darle los buenos días a todo el mundo. Pero, con la chequera no puedo. Es demasiado incómodo. O quiza sea que no me gustan tanto los papeles. Si hubiese sido de Salamanca...

jueves 3 de diciembre de 2009

Capitulo 8: En un país multicolor...

Decía mi profesor de orquesta que Francia es la ONU en miniatura, y ¡qué razón tenía! Podríamos montar pequeñas asambleas generales, en el metro, en el bus, en el restaurante, y fijo que tendríamos a casi todas las razas, colores y paises representados. No he viajado mucho a lo largo de mis 23 años de existencia, pero en los pocos paises en los que he estado en ninguno he visto tanta mezcla de colores y religiones como aqui. Es impresionante. Tenemos de todo, desde musulmanes hasta indios, pasando,, por supuesto por africanos y latinos. Atraídos por los sacrosantos principios republicanos (y universales, todo sea dicho) de Liberté, Egalité y Fraternité y por un futuro mejor muchos inmigrantes se vinieron, hace muchos años ya, a la France.
Hoy, los que pululan por el espacio público son sus descendientes (inmigrantes de tercera generación, pero franceses, aunque a algunos no les guste). Y en muchos casos, pues mantienen algunas de las costumbres de sus antepasados y sus religiones. Por ejemplo, es normal ver a algunas mujeres negras, especialemente las de ya una edad llevar el boubou, que viene a ser el traje tradicional de África, es decir un vestidito de colores muy chillones, y un pañuelito atado a la cabeza, pero no de cualquier manera. O también es normal ver a los musulmanes saludarse como con un choque de puños y acto seguido llevarse la mano al corazón. Gesto que también utilizan para despedirse. Y por supuesto se dicen eso de Salam Aleikum, a lo que el otro sujeto debe contestar Aleikum Salam .
Pero los descendientes de aquellos inmigrantes y en contra de lo que sus antepasados pretendían no han tenido un futuro mucho mejor del suyo (aunque como todo en la vida, siempre hay excepciones) Exceptuando a los europeos, el resto sigue aun viviendo con la sombra de la sospecha en su propio pais. Lo cual es bastante triste. Me explico. Aqui, la poli, cuando se aburre (que suele ser muy a menudo) se dedica a hacer controles rutinarios de documentos, bien sea en la rue, en la estación, el metro, en fin en cualquier lugar público. Y adivinar a quienes les piden siempre los papeles. Pues si, sois personas muy listas, a los negros, musulmanes y orientales. ´La semana pasada presencie dos escenas que me dejaron un poco perpleja. La primera, en la estación del tren. Me sali a fumar a un cigarro a la calle, y acto seguido dos polis, acompañados de tres soldados armados hasta los dientes, se aproximaron a mis vecinos de cenicero, dos chicos de origen musulman. Les pidieron la documentación, y los muchachos tuvieron que repetirles durante una y otra vez que ellos habían nacido en Toulouse. Ya a los 15 minutos, los agentes se convencieron y les dejaron. Y la otra fue en el metro, a mi lado iba sentada una pareja "chocolate", muy majetes ellos. En una estación se montaron los polis, y rapidamente se acercaron a ellos para pedirles la documentación. Tras revisar el carneto (enorme él, por cierto) ya se cercioraron de que los sujetos, a pesar del color de su piel, eran compatriotas suyos. Cuando los polis se largaron, los dos me miraron como diciendo "Qué suerte tienes a ti no te piden el carné, porque tienes rasgos europeos". Y acto seguido me expectaron "Te parece esto, normal". Yo les contesté qué no, que no lo era, y que no entendía porque ni a mi, ni a los otros tres pasajeros del vagón les habían pedido la documentación. El chico me dijo, que su abuelo era de Senegal, pero que su padre y él, eran franceses. "Estoy harto de tener que estar continuamente identificandome en país. Qué pasa, qué por que soy negro, ya soy un sin papeles". Esta frase ya dice por si sóla muchas cosas.
El Certificado de nacionalidad francesa
Ellos, al igual que muchos de esos mal llamados inmigrantes de tercera generación, se sienten franceses porque han nacido y se han criado en Francia, pero de sus paises de origen pues se acuerdan lo justo. Y pese a ello, algunos tienen que pasar un atentico calvario cada vez que tienen que renovar el DNI. Resulta, que en algunos casos, cuando tienes un apellido de origen extranjero, pues la lenta y burocrática administración francesa te puede pedir un Certificado de nacionalidad francesa (CNF) para renovarlo. El papelito, en cuestión te lo tiene que dar un tribunal. Y como no se lo van a dar a cualquiera, el demandante tiene que demostrar su "francesidad" (qué bonita palabra). Es decir presentar más papeles que los que hay en el Archivo de Salamanca, en los que se pruebe, pues eso, que es francés. Y el procedimiento, pues puede durar un embarazo. Pero bueno, lo más importante es tener el susodicho certificadito, y esperar hasta la proxima renovación en la que lo pueden volver a pedir.
Juntos, pero no revuleltos
Aqui en Toulouse, y a diferencia de lo que ocurre en la capi, Paris, los inmigrantes están bastante bien adaptados. Viven en sus barrios, claro, pero en esos mismos lugares viven también franceses de pura sangre. Y se mezclan perfectamente con el personal. Aunque eso si, a la hora de buscar pareja, casi siempre se van, digamos, con los de su raza. Es muy extraño ver parejas mixtas (aunque haberlas, hailas)
El Burka aun resiste
Cuando Sarko dijo que el Burka no tenía lugar en Francia, yo pensé "No puede ser cierto. ¿Aqui hay mujeres que llevan el burka?". Hasta que lo vi, bueno más bien hasta que las vi. A dos mujeres, delante de mi en la cola del badulake de mi barrio tapadas hasta los ojos. Lo reconozco, no pude ocultar mi cara de asombro y de repugnancia al mismo tiempo. Me preguntaba como podía ser posible que en un pais, desarrollado se viera aquello. Unas mujeres convertidas en fantasmas sin rostro. Un atentado a la dignidad humana. Pero en fin, estas cosas se pueden ver. Esperemos que por poco tiempo
Sarko and company quieren debatir sobre la identidad nacional francesa. Pero yo miro a mi alrededor y me preguntó ¿pero, todavía quedan franceses de pura cepa? Si quedan. Pero tan franceses como ellos los Mohameds, y los Boubas que han nacido aqui. Y es que según dicen los principios de la república, que Sarko parece haber olvidado, es que francés es todo aquel que vive en Francia y comparte los valores de la Republique, independientemente de cual sea su origen. Vamos, Francia es un país multicolor.

jueves 26 de noviembre de 2009

Capitulo 7: Su tabaco español, gracias

Cuando voy andando por la calle, me encanta mirar al suelo, es una pequeña mania que tengo. Las calles en Toulouse, al igual que en otras partes de Francia, que una servidora se ha recorrido están casi como los chorros del oro. Es muy raro ver papeles u otros desperdicios pululando por el pavimento. Aunque siempre hay excepciones, sino la regla no sería válida. Una de esas excepciones son los paquetes de tabaco (que desconozco porque el personal no los tira a la papelera, pero bueno), y las colillas, pero con esto tienen excusa porque no hay ceniceritos en las papeleras. Fallo. Cuano me daba por mirar los paquetes de tabaco abandonados a su suerte en medio de la rue, había una cosa que me llamaba poderosamente la atención, y qué además es muy fuerte. En muchas de las cajetillas, el cartelito este tan cutre de las autoridades sanitarias advierten ¡estaba en español!!! Si si, como lo estais leyendo. Al principio pense, "pues seran de españoles" (como en Toulouse das una patada y te salen unos cuantos, si somos una plaga). Pero cuando vi en el cenicero gigante de la puerta del curro, que habia varios paquetes de Winston y Camel con las letras en español ( y no eran mios), pues ya el asunto era otro distinto.
Recientemente, vi en el super telediario del servicio público llamado France 2, que uno de cada cuatro cigarros que se fuman en Francia vienen del extranjero, y la mayoría de ellos de España y Andorra. Super fuerte, oye. Y vosotros os preguntareis porqué los franceses nos compran el tábaco y se deja parte de sus impuestos en España y no en su casa. Pues muy sencillo. Porque aqui el tabaco esta super caro. Un paquete de, pongamos Camel cuesta la friolera cantidad de 5,30 euros a los que dentro de poco va a ver que subirles el 6% de su precio por que lo manda el gobierno. Y clar pues con esos precios pues los franceses prefieren cruzar una vez al mes la frontera, y aprovechar la excursion para comprar tabaco, alchool y gasolina (que también estan muy caros).
Pero hay otros que o bien porque no les apetece irse de excursion al otro lado de los pirineos o porque les da la gana, vete tu a saber, pues fuman tabaco de liar o tabac a rouler como se dice aqui. Es muy normal ver al personal (ejecutivos y gente de corbata, incluida) liarse cigarros en la calle (servidora incluida), y encima tienen un arte...que ni la liadora OCB. Son muchos años de oficio, como dice Vincent un compi del curro. A mi no me salen tan bien, porque para hacer manualidades necesito tranquilidad y en la calle precisamente no la tengo. Pero vamos que aqui es lo mas normal del mundo, y nadie se piensa que te estas fumando un porro.
Lo genial de todo es que el tabaco de liar cuesta lo mismo que el normal pero te dura unos 15 dias o mas, dependiendo del grosor de los cigarrillos. Asi que, te sale super rentable. Y lo mejor de todo es que te puedes comprar, Camel, Malboro, o Chester de liar, y no estan nada mal. Aunque donde este un cigarro ya hecho que se quite lo demas, y si es español pues mejor que por lo menos no hay que rascarse tanto el bolsillo.

lunes 2 de noviembre de 2009

Capitulo 6: La identidad nacional, esa gran cuestión




Adivina, adivinanza. ¿Cual es el tema de actualidad en Francia en estos momentos?. No, no es la crisis, ni el deficit, ni el paro, ni el posible juicio contra Jacques Chirac (bueno, esto si esta de actualidad). Pero no, la gran cuestión que ronda por las cabezas de los galos es nada más y nada menos que la de ¿Qué es ser francés?Así como suena. Y os preguntaréis, cómo es lógico por otra parte, ¿a qué viene esto? Pues es esta es una de las maravillosas ideas que salen de cuando en cuando de la cabeza de ese gran hombre, Nicolas Sarkozy. Resulta, que en marzo del año que viene tocan elecciones regionales, y el Partido Socialista, por increíble que parezca, gobierna en 20 de las 22 regiones francesas. Ante la caída constante de su popularidad, el derroche de dinero público durante la presidencia francesa (iluminación de la torre Eiffel, incluída) y la polémica sobre la compra de su nueva ducha, que ha costado la "escasa" cantidad de más de 200.000 euros contantes y sonantes, pues Nico ha decidido pasar al ataque. Y para ello ha vuelto a retomar una estrategia que ya le dio muy buenos resultados y sin la cual no hubiera estdo donde está. Como ya hiciera nuestro querido Aznar en sus tiempos, Sarko ha decido sacar a la palestra pública uno de los temas más queridos por el Frente Nacional presidido por jovenzuelo de 81 años Jean Marie Le Pen e hija. La identidad nacional, el orgullo de ser francés. A ver si pesca votos para las próximas elecciones. Durante las presidenciales, el tiro le salió bien y consiguió nada menos que un 8% de los votos del FN, durante la primera vuelta. Chapeau l'artiste.


Y como no podía ser menos, una vez más la polémica est au rendez-vous, como se dice aquí. Todo empezó cuando Eric Besson, del que ya os hable hace dos posts, ex-socialista reconvertido a Ministro de la Inmigración y la Identidad nacional, anunció vía las ondas de la emisora Europe 1, la apertura de debates en todas las prefecturas (equivalente a la Delegación del Gobierno, en España) acerca de qué es ser francés. Y por si alguno no le había quedado muy claro, el amigo Besson ha enviado circulares a todos los prefetos, para que no se olviden de organizar el susodicho debate. A esta curiosa discusión deben asistir las "fuerzas vivas" de cada departamento, osease políticos, miembro de asociaciones, intelectuales, vamos todo quisqui. Y por si alguno le da mucha pereza ir a la prefetura, y tiene muchas ganas de debatir, qué no se preocupe que lo puede hacer por internet vía la page, http://www.debatideitenationale.fr/ , asi de simple, y depositar su contribución. En la agenda oficial está previsto que el amigo Sarko participe en un debate acompañado con su correspondiente discurso (veremos si saca el mismo de otras ocasiones, o ya se digna a cambiarlo) el próximo 4 de diciembre.


Los debates en cuestión van acompañados de dos propuestas no menos polémicas. Una, y como ya prometió Sarko durante la campaña, hacer firmar un contrato de integración a los inmigrantes en el que se comprometen a aprender francés y respetar los valores de la república. Y la segunda, que los jovenes canten una vez al año la Marsellesa (en el cole por supuesto, las que se cantan en los partidos de fútbol y rugby, no cuentan).


Pero para obtener respuesta a las preguntas de ¿qué es ser frances? y ¿cuál es la identidad nacional francesa? tendremos que esperar hasta febrero. Aunque podemos avanzar por pueden ir los tiros. Ser francés es conocerse al dedillo las historias de Asterix y Obelix, tener un perro, manifestarse una vez al año, quejarse por todo, ser educado, pedir siempre perdón y por supuesto comer mucho queso, y beber vino de Burdeos. Al menos para muchos españoles, todos estos son los tópicos de la France.


PD: Mariano, esto no hace falta que lo copies.

viernes 30 de octubre de 2009

Capitulo 5: Guau Guau






Todos los días, cuando voy a mi curro situado a cinco minutos a patita de mi casa, paso por una peluquería. Y vosotros pensaréis, "bueno peluquerías hay muchas". ¿Pero que tiene esta de especial? Pues se distingue de la que esta al otro lado de la plaza en que es una peluquería para chuchos. Sí, para los perros. Cada día veo salir a una mascota con un look diferente. Un día vi salir a un precioso caniche negro con el pelo alisado (que por cierto, le quedaba muy mal. Aunque a juzgar por la sonriente cara de su dueña, estaba mas que satisfecha con el resultado, la mujer): Otro día vi a un robusto pastor alemán salir con una mini cresta entre sus orejas (a este si le quedaba bien el peinado). Y otro a un perro pequeño (cuya raza desconozco) con dos quiquis en la cabeza. Desconozco si les hacen la manicura u otros servicios, pero vamos los peinan como si fueran personas. Y oye, pues algunos están muy monos, pero otros...buff, no tengo palabras. Dicen que el perro es el mejor amigo del hombre, pero yo diría que en Francia el perro es la sombra de su dueño, porque van con ellos a todas partes. Bueno a casi todas.


A los franceses les encantan los chuchos. Cuando vas paseando por la calle, los puedes ver en abundante número y de todas las clases, colores, peinados. Cuando volvía a casa hace dos semanas, a bordo del super TGV, a mi lado se sentó un hombre acompañado de un encantador pastor alemán, que tal y como marca la ley, tenía su boca tapada con un bozal. Debo decir que cuando lo vi no pude ocultar mi asombro. ¡Un perro en un tren! No es posible. Aquí, lo es. Y es que los perros pueden viajar en muchos transportes públicos, a diferencia de lo que ocurre en España. Hasta ahora que yo sepa, los únicos que no pueden viajar son los perros de ataque (pit bulls y demás). El resto puede viajar en los transportes públicos, aunque eso si sus dueños tienen que pagar el viaje, al mismo precio que el de una persona normal. En el metro están prohibidos.


Así que si pueden viajar en los transportes públicos, por supuestisimo pueden entrar en los locales públicos, incluidos los restaurantes. Hace años, cuando era peque, vi una escena que me impacto mucho. En un restaurante parisino, al que nos llevaban a cenar durante un viaje escolar, vi como un señor acompañado de su adorable mascota le pedía algo al camarero y señalaba a su chucho (por aquel entonces mi nivel de francés no llegaba a mucho y no entendí lo que le pedía). Pero cuando vi aparecer al camarero con una servilleta y huesos para el perrito, no me pude contener la risa, lo reconozco era tan gracioso ver al animalito comer sus huesitos en el restaurante...


Dicen que los perros están hechos para ser animales de compañía, aunque en el caso de los franceses están hechos para ser la sombra o una extensión de sus dueños, porque con ellos van a todas partes. Cuando uno pasea por la calle, siempre acaba escuchando en algún momento un guau guau.

viernes 23 de octubre de 2009

Capitulo 4: Sarko y el resto






Hoy, me he venido la inspiración por obra y gracia de una foto muy graciosa que he visto en el despacho de mi jefe y he decido hablaros un poco de la política de este país (un asunto que me apasiona y que debo reconocer que gracias a la lectura de las noticias políticas he podido mejorar mucho mi français). Cuando uno habla de política en Francia, un nombre nos viene rápidamente a la cabeza, el de Nicolas Sarkozy, el hombre que desde 2007 rige los destinos de la France. Sarko, aparte de ser Président de la République también es presidente del Consejo Constitucional, del Audiovisual, Protector de la Academia francesa, Jefe supremo del Ejército, y copríncipe de Andorra. Y no contento con todos estos cargos, tiene un enorme poder, mayor incluso que el del presidente de los Estados Unidos de América. Tal acumulación de poder ha dado lugar a que Francia sea considerada por muchos como una monarquía repúblicana. Y nuestro querido Sarko con su régimen personalista y recientemente el intento de colocar a su hijo al frente de la Défénse han hecho que la V república sea llevada a su máximo extremo.


En 2007 Sarko se presentó ante los franceses con un lema "Juntos todo es posible" y una premisa, la del cambio. Con él nada volvería a ser como antes. Los grandes ejes de su programa: la seguridad y la economía. Sarko despertó mucha ilusión entre los franceses, sobre todo entre los apolíticos (que no siempre votan al mismo) y cierto electorado socialista descontento con el anquilosamiento y las luchas de poder en su partido. Pero de pronto, esa ilusión se transformó en desencanto. El índice de popularidad de Nico oscila entre el 35 y el 40%.


Desde que llegó el poder Sarko se ha dedicado fundamentalmente a dos cosas: crear impuestos (20 en sus dos años de mandato) y deteriorar los servicios públicos. En un país donde los llamados servicios de interés general son prácticamente sagrados (la electricidad y el gas son gestionados por el estado), los intentos de Sarko por privatizar servicios como Correos no han sentado muy bien a la opinión pública. Entre sus "grandes creaciones" también está el Ministerio de la Inmigración, el desarrollo, la cooperación y sobre todo la Identidad Nacional (que digo yo, que para que la meten en el ministerio. Puede ser para que haya funcionarios en los partids de fútbol, y se aseguren de que toquen bien la Marsellesa) . Pero bueno a lo que íbamos, en la actuaidad el Ministro de Inmigración es nada menos que un ex-socialista llamado Eric Besson (cotilleo: ha dejado a su mujer para liarse con una estudiante turca), lo que es la vida. Hubo un tiempo en el que el amigo Besson decía que Sarko era un francés de orígen húngaro y con pasaporte américano. En fin (algún día os hablaré de los lios de los políticos franceses que son de agárrate y no te menees) Pero esto no es lo peor.


La obsesión por la seguridad y el control han estado presentes en el discurso del Presidente desde su época como Ministro del Interior. Alguno incluso ha llegado ha decir, que Francia se ha convertido en un Estado Policial en el que las libertades individuales cada vez se estan restringiendo más. Sarko está obsesionado por tenerlo todo bajo control. Vayan dos ejemplos. Uno la Ley HADOPI (sobre las descargas ilegales) que tras pasear innumerables veces por el congreso, el senado y el Consejo Constitucional (en Francia todas las leyes parlamentarias deben ser ratificadas por él), al fin parece que va a entrar en vigor. La ley en cuestión pretende vigilar todo el tráfico informático de Francia para detectar las posibles descargas ilegales. Hasta ahí, pues bueno. El problema está, en que con esta vigilancia HADOPI (que son las siglas del organismo encargado de esta vigilancia) podrá controlar la navegación de todos los ordenadores, con lo cual el Estado va a saber perfectamente en qué páginas te metes, qué escribes, que subes a la red... Violando la privacidad de los usuarios a la hora de navegar libremente por Internet.


El segundo, la prensa. En muchas ocasiones los franceses hablan de ella como la "prensa a las órdenes". No es que el gobierno controle directamente a los medios de comunicación (a la excepción del ente público, claro). Sino que muchos delos dueños de los grandes grupos de comunicación son íntimos amigos del presidente. Por ejemplo, Martin Bouygues, que no contento con tener una compañía de telefonía móvil, es también el dueño de TF1, la principal cadena generalista de Francia. Boygues es el padrino del hijo menor de Sarko. Luego tenemos a Vincent Bolloré propietario de la versión francesa del diario Metro, y patrón del canal de TDT Direct 8. El amigo Bolloré le prestó a Sarko su yate durante el viaje que hizo a Malta tras ganar las elecciones. También está Serge Dessault, senador de la UMP (el partido de Sarko) y propietario del conservador diario Le Figaro. Y podría seguir, pero no es plan de aburrir al personal. Con estas amistades pues la comunicación gubernamental está asegurada.


En Francia, el presidente nombra al Primer Ministro y a los ministros. Aunque en el caso de Nico, uno se pregunta para que los ha nombrado, porque los pobres no hacen casi nada. Están digamos, eclipsados por el gran Sarko. Sólo salen a dar la car los miércoles, que toca sesión de control en la Asamblea Nacional y cuando hay problemas. Realmente, el gobierno pinta más bien poco. Quienes realmente manejan el cotarro son los consejeros del presidente: Claude Géant (secretario general del Eliseo) y Henri Guaino (el hombre de los discursos). Pero hay muchos más. Nos los voy a citar a todos porque no acabaríamos nunca. Digamos, que todos ellos forman el gabinete en la sombra, una especie de gobierno paralelo.


La oposición, esa gran desconocida

Y ante tanto poder personal, ¿Donde está la oposición? Aquí no tenemos a un Mariano Rajoy que está todo el día raca, ni a una Cospe ni a una Soraya. El partido Socialista, en la oposición desde que Lionel Jospin dejó de ser primer ministro, es como los fantasmas, invisible. ¿Donde están los socialistas? Esa pregunta se la llevan haciendo los franceses desde que murió Mitterand. Pues donde andan, pues peleandose. Bueno, ahora un poquito menos, pero las espadas siguen en alto. La eterna lucha por el poder.


En el partido socialista frances tenemos por un lado a los elefantes. Los llaman asi, porque no hay manera de que se larguen y dejen paso a otra generación. Ahí siguen, como Fraga sirviendo a su partido hasta que la muerte les separe. Algunos los llaman tenores (que suena más bonito y menos bestia). Estos señores sobrepasan ya los 60 años, pero lo mejor de todo es que siguen siendo presidenciables, vamos potenciales candidatos a quitarle el sillón a Nico en 2012. Algunos de estos señores son el propio Jospin, Laurent Fabius (antiguo primer ministro y amante de Carla Bruni), Dominique Strauss-Kahn (presidente del FMI). Y hay otros más , pero los más importantes son estos. Cada uno de ellos tiene una corriente de fieles e incondicionales detrás (por si cae algo en algún momento). De hecho cuando la prensa habla de cualquier socialista siempre lo acompañan de "próximo a". Y estas corrientes han hecho que el pensamiento ideológico y los programas socialistas se hayan hecho a través de sintesis, para contentar a todos. Sintesis elaboradas en los congresos sin luz ni taquigráfos y de las, que como dice la prensa francesa, sólo ellos tienen el secreto.


El gran maestro del arte de la sintesis ha sido durante 11 años François Hollande, un señor que ha sido primer secretario del PS, y que es idéntico a Florentino Pérez, el presidente del Madrid. Ahora el hombre se dedica a sus quehaceres y por supuesto a prepararse para ser candidato en 2012. Que si los demás quieren, pues él no va a ser de menos. Muchos le hechan la culpa del estado actual del partido socialista. Una formación dividida, que lleva años sin renovarse y a cuyo mando están siempre los mismos. Hace un año, Hollande por aburrimiento o por que se quiere dedicar a otra cosa dejo el cargo. Su sucesora ha sido Martine Aubry, hija de Jacques Delors, antiguo presidente de la Comisión Europea y creadora de las célebres 35 horas. La amiga Martine se presento al cargo como la candidata común de fabiusianos y strauskanianos (que en común sólo tienen el carnet de militante) para cerrarle el paso a Ségolène Royal, que fue la candidata en las elecciones presidenciales y aparte es la ex del amigo Hollande. Y ¡por qué la queríqn auitar de en medio? Pues porque tiene ideas renovadoras y le produce autentica alergía el aparato socialista. Vamos que no es como ellos, y eso no les mola. La mujer pues tiene buenas ideas , pero muchas veces le puede la verborrea y la suele cagar. Martine le ganó a Ségolène por 102 votos, aunque según un libro que se publicó hace poco Hold up PS los amigos de Martine hicieron pucherazo. Pero bueno eso ya es otra historia.


Desde que es Primera Secretaria del PS, Martine sale en la tele de pascuas a ramos y tiene auténtica alergia a los periodistas. Y en un país donde Sarko monopoliza el sistema mediático (sale hasta en la sopa), pues hace que la oposición no tenga una líder muy visible. Las pocas veces que sale casi siempre con retraso y a destiempo. Tuvo la genial idea de presentar un contra plan de relanzamiento económico, el mismo dia de la investidura de Obama. En fin. Y si a esto le sumamos las diferencias ideológicas que hay entre las distintas corrientes, que hace que a veces cada uno diga una cosa distinta, pues la oposición es invisible.


Bueno como habéis podido apreciar la política sigue siendo igual de pesada a uno y a otro lado de los Pirineos. Pero al menos uno puede reirse un rato viendo fotos como las que tiene mi jefe en su despacho: la del guiñol de Sarko.